Los azulejos se consideran desde hace mucho tiempo el revestimiento clásico del hogar para el baño y la cocina. Las paredes del baño se pueden revestir sin utilizar los tradicionales azulejos, para darles un nuevo aspecto utilizando diferentes materiales, rápidos de instalar, innovadores y económicos. El resultado será un baño moderno y particular.
Revestir el baño: materiales alternativos
Se pueden utilizar esmaltes, resinas, pinturas, cemento o incluso madera: son materiales que permiten gastar menos porque tienen costes menores que los azulejos tradicionales, que requieren un corte preciso y por tanto tiempos de elaboración e instalación muy largos, repercutiendo en el gasto.
Estos materiales son garantía de higiene y funcionalidad, además su resistencia es notable y el mantenimiento que hay que realizar no es exigente. Además, no se debe pasar por alto el tiempo de instalación, ya que es extremadamente más corto que el de las baldosas.
Pero veamos específicamente los materiales individuales.
Esmaltes y pinturas
Puedes optar por esmaltes sintéticos o pinturas barnices hidrófugas cuando quieras divertirte con los colores, desde los más brillantes que aseguran una visión impactante, hasta los más suaves que aportan luz y espacio.
Resina
La resina es un material impermeable y resistente a la humedad y, por tanto, duradero. Está disponible en diferentes estilos decorativos, para dar tanto un aspecto moderno, por ejemplo con el color gris, como un refinado aspecto gris tórtola. A partir de la decisión sobre el color se puede apuntar a mejorar la luminosidad del ambiente, por ejemplo cuando hay poca luz natural.
Cemento
Las paredes del baño también pueden ser de hormigón, utilizando microcemento o cemento cepillado, dos materiales muy prácticos porque son fáciles de limpiar (sin riesgo de infiltración de suciedad), ya que la instalación es compacta y continua. Son duraderos y además económicos.
La maleabilidad de este material hace que se pueda trabajar de múltiples maneras y la superficie sea lisa o más rugosa, hasta la posibilidad del “efecto crudo”, es decir, con un acabado más basto.
Madera
Por último, te ofrecemos una alternativa a la pintura que podría parecer fuera de lugar y crítica: la madera. El material a elegir debe estar tratado contra la humedad y diseñado para perdurar en el tiempo. Podemos sugerir maderas como el cedro, el algarrobo y la conocida teca.
La calidez de la madera puede ser una solución decorativa válida en combinación con colores modernos como el blanco o el azul, aportando originalidad al ambiente manteniendo una atmósfera envolvente.